Periódico Hoy, Sábado 21 Agosto 2009
Las cuentas fiscales del primer semestre de 2009 no cuadran
Los datos revelan una caída de los ingresos por recaudación en 13.5%
Escrito por: Nelson Suárez
URL:
http://hoy.com.do/buscar?q=nelson+suarez
De acuerdo con la publicación de la Dirección General de Presupuesto sobre el comportamiento de las operaciones fiscales en el primer semestre de 2009, señalan que durante este periodo las Operaciones Fiscales del Gobierno Central cerraron con un “Resultado Financiero Positivo de RD$ 3,514.7 millones al recibir Ingresos por RD$ 113,075.3 millones y Gastos por un monto de RD$109,560.6 millones. Esta afirmación podría sugerir que, pese a la significativa caída en los ingresos fiscales en la primera mitad del año (RD$ 18,507.1 millones con relación al 2008), el gobierno presenta un balance positivo en sus cuentas presupuestarias, lo cual no es así.
En efecto, una análisis de los datos de la referida publicación demuestra que el resultado global de las Operaciones Fiscales en el primer semestre de 2009, cerraron con un déficit de RD$ 12,739.9 millones lo cual parece demostrar que el resultado financiero real podría ser de un déficit de RD$ 9,225.2 millones y que una gran parte de los compromisos de financiamiento del gobierno, ya sea por medio de operaciones de crédito como por atrasos con suplidores y contratista no se esté transparentando.
El Resultado financiero que presentan las cuentas de la DIGEPRES se refiere a los Ingresos sin incluir las fuentes financieras, es decir las operaciones de financiamiento o préstamos del gobierno y los gastos no incluyen las aplicaciones financieras, que son las erogaciones que realiza el gobierno para el pago de la deuda pública y la disminución de cuentas por pagar, al incluir estas partidas los ingresos y las fuentes financieras ascendieron en el periodo enero-junio 2009 a RD$ 123,535.6 millones compuestos por RD$ 112,707.1 millones por recaudaciones, RD$ 368.2 millones de donaciones externas y RD$ 10,460.3 millones de préstamos internos y externos (Fuentes financieras), en tanto que los Gastos, incluyendo las aplicaciones financieras (Amortización de deuda y disminución de cuentas por pagar), totalizaron RD$ 136,275.5 millones, compuestos por RD$ 109,560.6 millones de gastos corrientes y de capital y RD$ 26,714.9 millones de pago de deuda y disminución de cuentas por pagar. La diferencia entre los Ingresos por RD$ 123,535.6 millones y los Gastos por RD$ 136,275.5 millones arroja un balance negativo de RD$ 12,739.9 millones. Esa es la realidad.
Una regla elemental de las finanzas publicas señala que los Ingresos más la contratación de deuda, más la recuperación de préstamos siempre debe ser igual a los Gastos mas el pago de deuda y la concesión de préstamos.
Esto pone en evidencia que una parte de las operaciones de gastos y de financiamiento del gobierno no están transparentadas o que el gobierno ha acumulado deuda administrativa que no se han registrado. Esto no es nuevo en los informes de ejecución presupuestaria si analizamos la situación en el semestres enero-junio de 2008 comprobaremos que las cuentas fiscales tampoco cuadraban y terminamos con un déficit fiscal de 3.5% del PIB (55,0000 millones).
Si estos datos se someten a la metodología de la llamada Cuenta Ahorro Inversión Financiamiento para determinar la fuente, los usos y el financiamiento de las operaciones del gobierno la situación que se revela es peor ya que mostraría un alto volumen de operaciones de financiamiento que podría andar por el orden de los RD$ 25,000 millones no transparentados.
Al margen del descuadre de las cuentas fiscales, los datos de la ejecución presupuestaria enero-junio 2009 revelan una caída de los ingresos por recaudación en un 13.5%, equivalentes a RD$ 17,535.6 millones menos que el primer semestre de 2008. Los ingresos provenientes de la DGII cayeron en RD$ 8,213.3 millones, los de la DGA disminuyeron en RD$ 6,159.5 millones y los de la Tesorería lo hicieron en RD$ 3,162.8. En sentido general los ingresos en el primer semestre de 2009 fueron un 24.8% menos que en igual periodo de 2008. La disminución equivale a RD$ 40,814.3 millones, compuesto por RD$ 18,507.1 millones de ingresos menos y menores fuentes financieras por RD$ 22,307.3 millones.
En cuanto a los egresos se destaca el hecho de que, no obstante que se registra una caída en los gastos corrientes con respecto al 2008 equivalentes a RD$ 6,068.0 millones (6%), los gastos en servicios personales se incrementaron en RD$ 5,109.5 (21.7%). Los gastos de capital son los que muestran la mayor reducción dentro del gasto del gobierno. En efecto, la inversión real se redujo en un 57.1% con relación al 2008 en tanto que las transferencias de capital lo hicieron en un 38%. Las aplicaciones financieras, es decir el pago de la deuda pública, se incrementaron en RD$ 11,178.6 millones (72%).
domingo, 23 de agosto de 2009
miércoles, 19 de agosto de 2009
La cementera: poder suave
Periódico Hoy, Miércoles 18 Agosto 2009
La cementera: poder suave
Encuesta Gallup confirmó 85% de la población se opone a ubicación
Escrito por: BERNARDO VEGA
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/18/289962/La-cementera-poder-suave
En política ha surgido el concepto del poder “duro” y del “suave”, frases ideadas por el profesor Joseph Nye en 1990.
Obama utilizó el poder “suave” para ganar las elecciones. Miles de voluntarios, la mayoría gente joven, trabajó para su campaña utilizando el Internet como forma de hacer llegar mensajes. Los “twitters”, los “bloggers” y el “chateo” fueron formas de divulgar las promesas de campaña y estimular al votante indeciso para que favoreciese su candidatura. Fue una forma barata de hacer campaña, pero extremamente efectiva, en contraste con el poder “duro”, representado por anuncios televisivos pagados y contribuciones por parte de grandes empresas y los muy ricos.
En nuestro país el primer ejemplo del uso del poder “suave” se dio con el proyecto de una fábrica de cemento bordeando el Parque de Los Haitises.
El poder “duro” de sus promotores se evidenció no sólo consiguiendo la concesión minera, sino también la buena pro de la Secretaría de Medio Ambiente, presumiblemente debido a presiones provenientes del Palacio Nacional, a pesar de la oposición interna de muchos de sus técnicos. Estos ricos empresarios cibaeños, dueños de importantes medios de comunicación que han defendido el proyecto a rajatabla, en un discurso ampliamente difundido por sus medios, pronunciado en el lugar del proyecto, admitieron que había sido el propio Presidente Fernández quien había sugerido su ubicación cerca de la nueva autopista a Samaná y que había sido el senador de Monte Plata, Charles Mariotti, del partido del gobierno, quien había propuesto el lugar específico de Gonzalo para ubicar la planta. Con el Presidente de la República y el senador de la zona defendiendo el proyecto y con un importante medio de comunicación apoyándolo, las posibilidades de echar para atrás su ubicación lucían difíciles. Tan sólo las cuatro plantas de cemento existentes contaban con poder “duro” para oponerse.
Pero, el poder “suave” predominó. Miles de jóvenes tomaron para sí la causa ambientalista. Por el Internet, chateos, etc. hicieron circular cientos de mensajes. El de Hitler haciendo como de Leonel fue extremamente irreverente, pero comiquísimo. La clase media y alta participó en mítines en zonas de gente pudiente, como la avenida Abraham Lincoln. Sacerdotes, a nivel de parroquias rurales, técnicos medio-ambientalistas de la UASD y la Academia de Ciencias se pronunciaron en contra. En vehículos se colocaron marbetes. El propio Secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández, tuvo que admitir que “desde su balcón presenciaba el paso de su cadáver político”.
El Presidente de la República, quien continuamente ordena sondeos privados para medir la opinión pública, se dio cuenta del costo político de seguir apoyando esa ubicación y decidió que quienes declarasen que ésta no procedía no deberían ser los que ya la habían apoyado, el Palacio y la Secretaría de Medio Ambiente, sino técnicos de Naciones Unidas quienes seguramente opinarán en contra, haciéndole todavía más difícil al gobierno rechazar esa recomendación. La encuesta Gallup confirmó que un 85% de la población se oponía a esa ubicación, incluyendo un 81% de aquellos que se definían como peledeístas. Tan efectiva fue la campaña que un 90% de la población admitió, según la encuesta, que había escuchado sobre el plan de instalación de la planta cerca del Parque de Los Haitises. Como en el país hay caliza en tantos lugares, lo anterior no paraliza el proyecto, tan sólo implica su reubicación.
Pero lo más interesante es especular si ese poder “suave” podrá jugar un papel importante en nuestras elecciones presidenciales del 2012. Si suficientes jóvenes, mayores de 18 años de edad, podrán enfrascarse en un esfuerzo por auspiciar una nueva cara, tal vez de la farándula, quizás apoyada por un partido minoritario. Las condiciones están dadas, pues las ofertas del PRD y del PLD probablemente impliquen “más de lo mismo” y el PRSC ya no es opción. En fin, la pregunta es si podrá surgir una nueva cara entre nosotros, empujada por las nuevas fuerzas que se opusieron a la ubicación de una planta en Gonzalo.
La cementera: poder suave
Encuesta Gallup confirmó 85% de la población se opone a ubicación
Escrito por: BERNARDO VEGA
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/18/289962/La-cementera-poder-suave
En política ha surgido el concepto del poder “duro” y del “suave”, frases ideadas por el profesor Joseph Nye en 1990.
Obama utilizó el poder “suave” para ganar las elecciones. Miles de voluntarios, la mayoría gente joven, trabajó para su campaña utilizando el Internet como forma de hacer llegar mensajes. Los “twitters”, los “bloggers” y el “chateo” fueron formas de divulgar las promesas de campaña y estimular al votante indeciso para que favoreciese su candidatura. Fue una forma barata de hacer campaña, pero extremamente efectiva, en contraste con el poder “duro”, representado por anuncios televisivos pagados y contribuciones por parte de grandes empresas y los muy ricos.
En nuestro país el primer ejemplo del uso del poder “suave” se dio con el proyecto de una fábrica de cemento bordeando el Parque de Los Haitises.
El poder “duro” de sus promotores se evidenció no sólo consiguiendo la concesión minera, sino también la buena pro de la Secretaría de Medio Ambiente, presumiblemente debido a presiones provenientes del Palacio Nacional, a pesar de la oposición interna de muchos de sus técnicos. Estos ricos empresarios cibaeños, dueños de importantes medios de comunicación que han defendido el proyecto a rajatabla, en un discurso ampliamente difundido por sus medios, pronunciado en el lugar del proyecto, admitieron que había sido el propio Presidente Fernández quien había sugerido su ubicación cerca de la nueva autopista a Samaná y que había sido el senador de Monte Plata, Charles Mariotti, del partido del gobierno, quien había propuesto el lugar específico de Gonzalo para ubicar la planta. Con el Presidente de la República y el senador de la zona defendiendo el proyecto y con un importante medio de comunicación apoyándolo, las posibilidades de echar para atrás su ubicación lucían difíciles. Tan sólo las cuatro plantas de cemento existentes contaban con poder “duro” para oponerse.
Pero, el poder “suave” predominó. Miles de jóvenes tomaron para sí la causa ambientalista. Por el Internet, chateos, etc. hicieron circular cientos de mensajes. El de Hitler haciendo como de Leonel fue extremamente irreverente, pero comiquísimo. La clase media y alta participó en mítines en zonas de gente pudiente, como la avenida Abraham Lincoln. Sacerdotes, a nivel de parroquias rurales, técnicos medio-ambientalistas de la UASD y la Academia de Ciencias se pronunciaron en contra. En vehículos se colocaron marbetes. El propio Secretario de Medio Ambiente, Jaime David Fernández, tuvo que admitir que “desde su balcón presenciaba el paso de su cadáver político”.
El Presidente de la República, quien continuamente ordena sondeos privados para medir la opinión pública, se dio cuenta del costo político de seguir apoyando esa ubicación y decidió que quienes declarasen que ésta no procedía no deberían ser los que ya la habían apoyado, el Palacio y la Secretaría de Medio Ambiente, sino técnicos de Naciones Unidas quienes seguramente opinarán en contra, haciéndole todavía más difícil al gobierno rechazar esa recomendación. La encuesta Gallup confirmó que un 85% de la población se oponía a esa ubicación, incluyendo un 81% de aquellos que se definían como peledeístas. Tan efectiva fue la campaña que un 90% de la población admitió, según la encuesta, que había escuchado sobre el plan de instalación de la planta cerca del Parque de Los Haitises. Como en el país hay caliza en tantos lugares, lo anterior no paraliza el proyecto, tan sólo implica su reubicación.
Pero lo más interesante es especular si ese poder “suave” podrá jugar un papel importante en nuestras elecciones presidenciales del 2012. Si suficientes jóvenes, mayores de 18 años de edad, podrán enfrascarse en un esfuerzo por auspiciar una nueva cara, tal vez de la farándula, quizás apoyada por un partido minoritario. Las condiciones están dadas, pues las ofertas del PRD y del PLD probablemente impliquen “más de lo mismo” y el PRSC ya no es opción. En fin, la pregunta es si podrá surgir una nueva cara entre nosotros, empujada por las nuevas fuerzas que se opusieron a la ubicación de una planta en Gonzalo.
martes, 18 de agosto de 2009
Periódico Hoy, Martes 18 Agosto 2009
En la Diana (Sobre la tasa de interés)
Determinar monto mínimo de tasa de interés es tarea casi imposible
Escrito por: ROLANDO REYES
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/17/289834/En-la-Diana
Primer Tiro
Medir correctamente los préstamos al sector privado es ahora más importante que nunca. Se deberían seguir tres pasos para hacerlo correctamente: a) elegir el tipo de moneda y de institución financiera. Los préstamos se pueden medir en moneda nacional o extranjera, y pueden ser los de los bancos o los de todos los intermediarios financieros. b) elegir la metodología. Se pueden medir según la metodología tradicional o según la armonizada. c) elegir el periodo inicial y final de la medición. Si se quiere medir el impacto de las medidas de política monetaria, la elección del periodo es crucial, pues hay que tomar en cuenta el tiempo requerido para que se produzcan sus efectos. Como los préstamos se toman para financiar compras de bienes y servicios que ya están afectados por la inflación, su medición debería ser siempre en términos nominales. Entre marzo y julio (las medidas empiezan a principio de año), los préstamos, en moneda nacional, al sector privado, solo de los bancos, y medidos según la metodología armonizada, crecieron en 5.4%.
Segundo Tiro
Pero cuando baja la tasa de interés crecen los préstamos, lo que a su vez incide en el crecimiento económico. El crecimiento registrado hubiese sido menor si el Banco Central no hubiese tomado la decisión de reducir la tasa de interés de su política monetaria. Si no hay factores inflacionarios externos, mientras menor sea el crecimiento de la economía, menor debería ser la tasa de interés de la política monetaria, pues cuando la economía crece menos de lo que podría, la inversión es menor que la potencial, y lo inverso pasa con el ahorro, pues los hogares y las empresas gastan menos que cuando hay bonanza. Lo ideal es que la tasa de interés sea tal que el ahorro y la inversión se igualen cuando la economía crece al máximo posible. Ese valor es casi imposible de calcular, pero uno de los principales factores a tomar en cuenta es la diferencia entre la tasa a que crece la economía y la potencial. Mientras mayor sea esta diferencia, mayor debe ser el esfuerzo del Banco Central para lograr que la tasa de interés se reduzca.
Tercer Tiro
Pero la tasa de interés tiene un piso. Si es muy baja, la demanda de préstamos superaría al ahorro disponible, y el exceso de gasto produciría inflación. Nadie deposita dinero a cero tasa de interés. Determinar el monto mínimo de la tasa de interés es otra tarea casi imposible, pero se debería tomar en cuenta por lo menos lo que se paga por depósitos en otros países y un diferencial por riesgo país. Por eso y otras razones hay países de la región cuyos bancos centrales tienen tasa de política monetaria mayor que la vigente en el caso dominicano, tales como Costa Rica, Uruguay y Brasil.
Por eso también resulta muy arriesgado, profesional e intelectualmente, demandar que el Banco Central reduzca drásticamente su tasa de política monetaria, y más arriesgado todavía el planteamiento de que no se hace para no sacrificar las reservas internacionales y exhibirla como un logro de la actual gestión.
Arriesgado, y muy arriesgado, pues ni la teoría ni los datos apoyan tales planteamientos.
En la Diana (Sobre la tasa de interés)
Determinar monto mínimo de tasa de interés es tarea casi imposible
Escrito por: ROLANDO REYES
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/17/289834/En-la-Diana
Primer Tiro
Medir correctamente los préstamos al sector privado es ahora más importante que nunca. Se deberían seguir tres pasos para hacerlo correctamente: a) elegir el tipo de moneda y de institución financiera. Los préstamos se pueden medir en moneda nacional o extranjera, y pueden ser los de los bancos o los de todos los intermediarios financieros. b) elegir la metodología. Se pueden medir según la metodología tradicional o según la armonizada. c) elegir el periodo inicial y final de la medición. Si se quiere medir el impacto de las medidas de política monetaria, la elección del periodo es crucial, pues hay que tomar en cuenta el tiempo requerido para que se produzcan sus efectos. Como los préstamos se toman para financiar compras de bienes y servicios que ya están afectados por la inflación, su medición debería ser siempre en términos nominales. Entre marzo y julio (las medidas empiezan a principio de año), los préstamos, en moneda nacional, al sector privado, solo de los bancos, y medidos según la metodología armonizada, crecieron en 5.4%.
Segundo Tiro
Pero cuando baja la tasa de interés crecen los préstamos, lo que a su vez incide en el crecimiento económico. El crecimiento registrado hubiese sido menor si el Banco Central no hubiese tomado la decisión de reducir la tasa de interés de su política monetaria. Si no hay factores inflacionarios externos, mientras menor sea el crecimiento de la economía, menor debería ser la tasa de interés de la política monetaria, pues cuando la economía crece menos de lo que podría, la inversión es menor que la potencial, y lo inverso pasa con el ahorro, pues los hogares y las empresas gastan menos que cuando hay bonanza. Lo ideal es que la tasa de interés sea tal que el ahorro y la inversión se igualen cuando la economía crece al máximo posible. Ese valor es casi imposible de calcular, pero uno de los principales factores a tomar en cuenta es la diferencia entre la tasa a que crece la economía y la potencial. Mientras mayor sea esta diferencia, mayor debe ser el esfuerzo del Banco Central para lograr que la tasa de interés se reduzca.
Tercer Tiro
Pero la tasa de interés tiene un piso. Si es muy baja, la demanda de préstamos superaría al ahorro disponible, y el exceso de gasto produciría inflación. Nadie deposita dinero a cero tasa de interés. Determinar el monto mínimo de la tasa de interés es otra tarea casi imposible, pero se debería tomar en cuenta por lo menos lo que se paga por depósitos en otros países y un diferencial por riesgo país. Por eso y otras razones hay países de la región cuyos bancos centrales tienen tasa de política monetaria mayor que la vigente en el caso dominicano, tales como Costa Rica, Uruguay y Brasil.
Por eso también resulta muy arriesgado, profesional e intelectualmente, demandar que el Banco Central reduzca drásticamente su tasa de política monetaria, y más arriesgado todavía el planteamiento de que no se hace para no sacrificar las reservas internacionales y exhibirla como un logro de la actual gestión.
Arriesgado, y muy arriesgado, pues ni la teoría ni los datos apoyan tales planteamientos.
lunes, 17 de agosto de 2009
Eppur è caduto 5%
Eppur è caduto 5%
POR ANDRÉS DAUHAJRE HIJO
Periódico El Caribe 17 DE AGO 2009
URL:
http://elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=218307:eppur-e-caduto-5&catid=104:nacionales&Itemid=115
16 de agosto del año 2009. República Dominicana. La Inquisición Monetaria venía dando seguimiento desde hacía años a las herejías del economista.
Razones para sospechar sobraban. La mezcla de una descendencia sirio-libanesa, con estudios en los Estados Unidos, lo alejaba del credo metodológico de la Autoridad Monetaria.
El momento había llegado. La Autoridad Monetaria predicaba que la economía dominicana, a pesar de la fuerte contracción de la economía mundial, había crecido 1.4% en el primer semestre del 2009.
El economista, una vez más, incurría en la herejía de decir que la economía había caído 5%. El planteamiento era un reto a las creencias que defendía y promovía la Autoridad.
No valieron decenas de páginas en los periódicos. Ni prolongadas ruedas de prensa de parte de las autoridades y expertos del Banco Central.
Tampoco sirvió de nada el esfuerzo del ejército de relacionistas públicos de la Autoridad Monetaria en los medios de comunicación, dedicados a promover el credo monetario tal y como salía de las notas de prensa, comunicados e informes del Banco Central. El único Banco Central del mundo, que se anunciaba en televisión y radio.
La Autoridad instruyó a la Inquisición Monetaria juzgar al economista por sus errores y herejías.
Entendía que con esos planteamientos, el economista estaba afectando la imagen y credibilidad del Banco Central, lo que llevaría incertidumbre a lo interno y externo del país sobre la real situación de la economía. Eso no se podía permitir y la Inquisición Monetaria había sido convocada para juzgar al hereje.
El economista entra a la sala del Tribunal de la Inquisición Monetaria, donde se encuentran los inquisidores para iniciar el proceso inquisitorial.
Luego de presentar sus credenciales, el economista es sentado para dar inicio al interrogatorio.
Inquisidores (I): Usted ha planteado públicamente que la economía dominicana cayó 5% en el primer semestre del 2009, contrario al crecimiento de 1.4% que postula la Autoridad Monetaria. ¿Cuáles razones lo llevan a usted a alejarse de la estimación del Banco Central?
Economista (E): Señores, la economía dominicana es una de las más abiertas del mundo. Como ustedes bien saben, las transacciones de la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalen al 80% del PIB, lo que avala nuestra afirmación sobre la gran apertura de nuestra economía. Esa apertura nos beneficia cuando la economía mundial crece, pero nos afecta cuando se contrae.
Partiendo de eso y teniendo en cuenta que en el primer semestre del 2009, las exportaciones nacionales cayeron en 36.4%, las de zonas francas en 13.2%, las totales en 20.5%, las importaciones en 33%, la llegada de turistas en 3.8%, las remesas en 9.3% y la inversión extranjera en 39.7%, está muy claro que esas caídas tan fuertes han provocado una contracción de nuestra economía.
(I): Pero usted sabe muy bien por sus estudios, que una economía puede crecer si el crecimiento de los sectores internos supera la caída del sector externo. ¿No está usted de acuerdo con ese planteamiento?
(E): Estoy de acuerdo, señores inquisidores. El problema es que las informaciones de la Dirección General de Impuestos Internos revelan también una fuerte contracción de los principales sectores internos de nuestra economía.
Las ventas totales, tanto las gravadas como las no gravadas por el Itbis, cayeron en 16.4%, las del sector industrial en 16%, las del comercio en general en 21%, las de vehículos en 56%, las del sector construcción en 24%, las de cemento en 23%, las de varillas en 40%, las operaciones inmobiliarias en 24%, las de transporte y almacenamiento en 13.7%, y la generación de electricidad en 7.3%.
(I): Pero usted sabe que las telecomunicaciones crecieron en más de 19%, y usted no lo menciona en su análisis. ¿Por qué?
(E): Señores, ustedes conocen muy bien lo que pienso de ese crecimiento de las telecomunicaciones y de la participación, que a ese sector, el Banco Central le da en el PIB.
Aunque mis abogados defensores, los doctores Pereyrus y Bobadillius, están aquí para amonestarme y forzarme a aceptar mis errores y mi culpabilidad, les he pedido que les entreguen todo lo que he escrito sobre el tema del PIB de las telecomunicaciones.
(I): La documentación será analizada. Pero usted sabe muy bien, porque se especializó en macroeconomía en la Universidad de Columbia, que frente a una contracción, el Gobierno puede compensarla con políticas fiscales expansivas y de esa manera dar paso al crecimiento. ¿O acaso lo niega?
(E): Claro que no puedo negarlo. El problema, señores inquisidores, es que en el primer semestre del 2009, los ingresos corrientes del Gobierno cayeron en 13.6%, los de aduana en 21.3%, los desembolsos de préstamos externos en 57%, el gasto corriente en 7.7%, el gasto de capital en 64%, la inversión del Gobierno en construcciones en 93%, y los proyectos financiados con recursos externos en 59%.
La respuesta del Gobierno ha sido pro-cíclica, ha acentuado el ciclo recesivo.
Debió haber sido contra-cíclica, pero para eso debió haber tomado decisiones a más tardar en octubre del 2008 y no lo hizo. El Presidente, en ese momento, le decía al país que lo peor había pasado.
(I): Pero y ¿la baja en las tasas de interés?
(E): Es cierto, han bajado, pero ante la fuerte caída de la demanda interna, los préstamos se mantienen al mismo nivel de diciembre del 2008. Y si le restamos los depósitos, para saber lo que ha pasado con el crédito neto de los bancos al sector privado, la caída ha sido de casi RD$27,000 millones.
(I): ¿Se da cuenta usted del daño que le está haciendo a la credibilidad del Banco Central y del Gobierno, a la imagen de nuestro país en el exterior. Se imagina usted lo que van a pensar los inversionistas que tanto necesitamos, si usted insiste en sus posiciones y no acepta sus errores y herejías y se autoinculpa?
El economista baja la cabeza y, por unos minutos, guarda silencio. El inquisidor vuelve y repite la pregunta. En ese momento, el economista levanta el rostro y dice lo siguiente:
(E): Abjuro de los susodichos errores y herejías macroeconómicas en que he incurrido. Les doy mi palabra de que no diré nunca más cosas por las cuales se pueda tener de mí la sospecha de que quiero dañar la imagen del Banco Central, del Gobierno y de mi país en el exterior.
Al salir del tribunal, alguien escuchó decir al economista, “Eppur è caduto 5%” (Y sin embargo, cayó 5%).
POR ANDRÉS DAUHAJRE HIJO
Periódico El Caribe 17 DE AGO 2009
URL:
http://elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=218307:eppur-e-caduto-5&catid=104:nacionales&Itemid=115
16 de agosto del año 2009. República Dominicana. La Inquisición Monetaria venía dando seguimiento desde hacía años a las herejías del economista.
Razones para sospechar sobraban. La mezcla de una descendencia sirio-libanesa, con estudios en los Estados Unidos, lo alejaba del credo metodológico de la Autoridad Monetaria.
El momento había llegado. La Autoridad Monetaria predicaba que la economía dominicana, a pesar de la fuerte contracción de la economía mundial, había crecido 1.4% en el primer semestre del 2009.
El economista, una vez más, incurría en la herejía de decir que la economía había caído 5%. El planteamiento era un reto a las creencias que defendía y promovía la Autoridad.
No valieron decenas de páginas en los periódicos. Ni prolongadas ruedas de prensa de parte de las autoridades y expertos del Banco Central.
Tampoco sirvió de nada el esfuerzo del ejército de relacionistas públicos de la Autoridad Monetaria en los medios de comunicación, dedicados a promover el credo monetario tal y como salía de las notas de prensa, comunicados e informes del Banco Central. El único Banco Central del mundo, que se anunciaba en televisión y radio.
La Autoridad instruyó a la Inquisición Monetaria juzgar al economista por sus errores y herejías.
Entendía que con esos planteamientos, el economista estaba afectando la imagen y credibilidad del Banco Central, lo que llevaría incertidumbre a lo interno y externo del país sobre la real situación de la economía. Eso no se podía permitir y la Inquisición Monetaria había sido convocada para juzgar al hereje.
El economista entra a la sala del Tribunal de la Inquisición Monetaria, donde se encuentran los inquisidores para iniciar el proceso inquisitorial.
Luego de presentar sus credenciales, el economista es sentado para dar inicio al interrogatorio.
Inquisidores (I): Usted ha planteado públicamente que la economía dominicana cayó 5% en el primer semestre del 2009, contrario al crecimiento de 1.4% que postula la Autoridad Monetaria. ¿Cuáles razones lo llevan a usted a alejarse de la estimación del Banco Central?
Economista (E): Señores, la economía dominicana es una de las más abiertas del mundo. Como ustedes bien saben, las transacciones de la cuenta corriente de la balanza de pagos equivalen al 80% del PIB, lo que avala nuestra afirmación sobre la gran apertura de nuestra economía. Esa apertura nos beneficia cuando la economía mundial crece, pero nos afecta cuando se contrae.
Partiendo de eso y teniendo en cuenta que en el primer semestre del 2009, las exportaciones nacionales cayeron en 36.4%, las de zonas francas en 13.2%, las totales en 20.5%, las importaciones en 33%, la llegada de turistas en 3.8%, las remesas en 9.3% y la inversión extranjera en 39.7%, está muy claro que esas caídas tan fuertes han provocado una contracción de nuestra economía.
(I): Pero usted sabe muy bien por sus estudios, que una economía puede crecer si el crecimiento de los sectores internos supera la caída del sector externo. ¿No está usted de acuerdo con ese planteamiento?
(E): Estoy de acuerdo, señores inquisidores. El problema es que las informaciones de la Dirección General de Impuestos Internos revelan también una fuerte contracción de los principales sectores internos de nuestra economía.
Las ventas totales, tanto las gravadas como las no gravadas por el Itbis, cayeron en 16.4%, las del sector industrial en 16%, las del comercio en general en 21%, las de vehículos en 56%, las del sector construcción en 24%, las de cemento en 23%, las de varillas en 40%, las operaciones inmobiliarias en 24%, las de transporte y almacenamiento en 13.7%, y la generación de electricidad en 7.3%.
(I): Pero usted sabe que las telecomunicaciones crecieron en más de 19%, y usted no lo menciona en su análisis. ¿Por qué?
(E): Señores, ustedes conocen muy bien lo que pienso de ese crecimiento de las telecomunicaciones y de la participación, que a ese sector, el Banco Central le da en el PIB.
Aunque mis abogados defensores, los doctores Pereyrus y Bobadillius, están aquí para amonestarme y forzarme a aceptar mis errores y mi culpabilidad, les he pedido que les entreguen todo lo que he escrito sobre el tema del PIB de las telecomunicaciones.
(I): La documentación será analizada. Pero usted sabe muy bien, porque se especializó en macroeconomía en la Universidad de Columbia, que frente a una contracción, el Gobierno puede compensarla con políticas fiscales expansivas y de esa manera dar paso al crecimiento. ¿O acaso lo niega?
(E): Claro que no puedo negarlo. El problema, señores inquisidores, es que en el primer semestre del 2009, los ingresos corrientes del Gobierno cayeron en 13.6%, los de aduana en 21.3%, los desembolsos de préstamos externos en 57%, el gasto corriente en 7.7%, el gasto de capital en 64%, la inversión del Gobierno en construcciones en 93%, y los proyectos financiados con recursos externos en 59%.
La respuesta del Gobierno ha sido pro-cíclica, ha acentuado el ciclo recesivo.
Debió haber sido contra-cíclica, pero para eso debió haber tomado decisiones a más tardar en octubre del 2008 y no lo hizo. El Presidente, en ese momento, le decía al país que lo peor había pasado.
(I): Pero y ¿la baja en las tasas de interés?
(E): Es cierto, han bajado, pero ante la fuerte caída de la demanda interna, los préstamos se mantienen al mismo nivel de diciembre del 2008. Y si le restamos los depósitos, para saber lo que ha pasado con el crédito neto de los bancos al sector privado, la caída ha sido de casi RD$27,000 millones.
(I): ¿Se da cuenta usted del daño que le está haciendo a la credibilidad del Banco Central y del Gobierno, a la imagen de nuestro país en el exterior. Se imagina usted lo que van a pensar los inversionistas que tanto necesitamos, si usted insiste en sus posiciones y no acepta sus errores y herejías y se autoinculpa?
El economista baja la cabeza y, por unos minutos, guarda silencio. El inquisidor vuelve y repite la pregunta. En ese momento, el economista levanta el rostro y dice lo siguiente:
(E): Abjuro de los susodichos errores y herejías macroeconómicas en que he incurrido. Les doy mi palabra de que no diré nunca más cosas por las cuales se pueda tener de mí la sospecha de que quiero dañar la imagen del Banco Central, del Gobierno y de mi país en el exterior.
Al salir del tribunal, alguien escuchó decir al economista, “Eppur è caduto 5%” (Y sin embargo, cayó 5%).
Por un Banco Central independiente
Periódico Hoy, Viernes 13 Agosto 2009
Por un Banco Central independiente
Autonomía de banca central es paradigma institucional aceptado
Escrito por: EDUARDO JORGE PRATS (e.jorge@jorgeprats.com)
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/13/289333/Por-un-Banco-Central-independiente
El economista Félix Calvo pretende descalificar a quienes han defendido la autonomía constitucional del Banco Central, afirmando que son unos “ignorantes” que supuestamente sirven de “bocinas” de las autoridades monetarias y financieras (“Ignorantes hablando de banca central”, www.7dias.com.do, 2 de agosto de 2009).
Como he sido un constante y público defensor de dicha autonomía, tanto a nivel de mis escritos en la prensa como en mis libros sobre Derecho Constitucional y regulación monetaria y financiera, no me queda otro camino que sentirme aludido por estas alusiones rayanas en la difamación pero que, además, son totalmente infundadas. Sin embargo, no son estos argumentos ad hominen los que ocuparán el tiempo de nuestra columna sino las razones de fondo pobremente esbozadas por Calvo.
¿De dónde saca Calvo la peregrina idea de que quienes abogan por la autonomía de la banca central son unos ignorantes? Un vistazo a vuelo de pájaro de la literatura especializada revela al más despistado de los lectores el consenso casi unánime acerca de la necesidad de que los bancos centrales sean autónomos. Ya lo afirma Alex Cukierman, profesor de la Universidad de Tel-Aviv: “La mayoría de los bancos centrales goza hoy en día de mucha más autonomía, tanto legal como efectiva, que veinte años atrás. La autonomía del banco central y los arreglos institucionales que la acompañan –por ejemplo, un régimen de metas de inflación- se han convertido en mecanismos de compromiso de gran aceptación. Si bien quedan algunos aspectos polémicos, ha surgido el siguiente amplio consenso práctico, respaldado por trabajo académico”. El dato es cierto y global: “se observa una tendencia mundial hacia una mayor independencia o autonomía otorgada a los bancos centrales” (Marcelo Ochoa y Klaus Schmidt-Hebbel).
Según Calvo, “la supuesta independencia del banco central no garantiza un pelo de cabello en sí”. Las evidencias desmienten, sin embargo, esta afirmación. Como bien establece Alan Blinder en su libro “Banca Central en la teoría y en la práctica” y como confirman los trabajos de Luis Jácome y Francisco Vásquez, en los países con bancos centrales autónomos se han observado tasas de inflación más bajas, sin experimentar caídas en el producto. Es más, como bien afirma Cukierman, comentando los hallazgos de Gutiérrez, “los países que insertan la independencia legal del banco central en la Constitución tienen menos inflación que aquellos que no lo hacen”. Es decir que la autonomía de la banca central es un paradigma institucional ampliamente aceptado y ello así porque la misma contribuye a la estabilidad de precios.
De manera que no se trata de “poner a profesionales del derecho a escribir disparates por el simple hecho de que el banco central quiere esa autonomía a cualquier precio”, como afirma Calvo, sino que el modelo de banca central dependiente de los poderes políticos que él propone no es defendido por ningún economista ni hacedor de políticas públicas que se respete. Y es que, como economista, Calvo se encuentra situado en una época de la historia de las ciencias económicas más que rebasada, cuando no se atribuía ninguna importancia a la independencia del banco central, el concepto de credibilidad de la política monetaria apenas se encontraba en sus primeras etapas de desarrollo, y se creía que la inflación generaba crecimiento económico. Este concepto atrasado del rol del Banco Central ha sido superado incluso en las economías ex socialistas de Europa, como debería saber un economista que estudió en la Alemania comunista.
Hay países, como Estados Unidos, que pueden darse el lujo de no consagrar constitucionalmente la independencia de la banca central porque existe una convención constitucional tácita y no escrita, respetada por los políticos, de no interferir en la regulación monetaria. Los dominicanos, sin embargo, debemos aprovechar la reforma constitucional para consolidar lo logrado en 1947, cuando se consagró constitucionalmente la autonomía del Banco Central, y en 2002 cuando se sentaron las bases de la nueva regulación financiera. Hay que inmunizar constitucionalmente al Banco Central de cualquier intento de los poderes políticos de interferir en éste porque, solo evitando la supremacía monetaria del gobierno central por la que aboga Calvo, se evita el abuso de la emisión monetaria y el impuesto inflacionario que perjudica a los pobres.
Por un Banco Central independiente
Autonomía de banca central es paradigma institucional aceptado
Escrito por: EDUARDO JORGE PRATS (e.jorge@jorgeprats.com)
URL:
http://hoy.com.do/opiniones/2009/8/13/289333/Por-un-Banco-Central-independiente
El economista Félix Calvo pretende descalificar a quienes han defendido la autonomía constitucional del Banco Central, afirmando que son unos “ignorantes” que supuestamente sirven de “bocinas” de las autoridades monetarias y financieras (“Ignorantes hablando de banca central”, www.7dias.com.do, 2 de agosto de 2009).
Como he sido un constante y público defensor de dicha autonomía, tanto a nivel de mis escritos en la prensa como en mis libros sobre Derecho Constitucional y regulación monetaria y financiera, no me queda otro camino que sentirme aludido por estas alusiones rayanas en la difamación pero que, además, son totalmente infundadas. Sin embargo, no son estos argumentos ad hominen los que ocuparán el tiempo de nuestra columna sino las razones de fondo pobremente esbozadas por Calvo.
¿De dónde saca Calvo la peregrina idea de que quienes abogan por la autonomía de la banca central son unos ignorantes? Un vistazo a vuelo de pájaro de la literatura especializada revela al más despistado de los lectores el consenso casi unánime acerca de la necesidad de que los bancos centrales sean autónomos. Ya lo afirma Alex Cukierman, profesor de la Universidad de Tel-Aviv: “La mayoría de los bancos centrales goza hoy en día de mucha más autonomía, tanto legal como efectiva, que veinte años atrás. La autonomía del banco central y los arreglos institucionales que la acompañan –por ejemplo, un régimen de metas de inflación- se han convertido en mecanismos de compromiso de gran aceptación. Si bien quedan algunos aspectos polémicos, ha surgido el siguiente amplio consenso práctico, respaldado por trabajo académico”. El dato es cierto y global: “se observa una tendencia mundial hacia una mayor independencia o autonomía otorgada a los bancos centrales” (Marcelo Ochoa y Klaus Schmidt-Hebbel).
Según Calvo, “la supuesta independencia del banco central no garantiza un pelo de cabello en sí”. Las evidencias desmienten, sin embargo, esta afirmación. Como bien establece Alan Blinder en su libro “Banca Central en la teoría y en la práctica” y como confirman los trabajos de Luis Jácome y Francisco Vásquez, en los países con bancos centrales autónomos se han observado tasas de inflación más bajas, sin experimentar caídas en el producto. Es más, como bien afirma Cukierman, comentando los hallazgos de Gutiérrez, “los países que insertan la independencia legal del banco central en la Constitución tienen menos inflación que aquellos que no lo hacen”. Es decir que la autonomía de la banca central es un paradigma institucional ampliamente aceptado y ello así porque la misma contribuye a la estabilidad de precios.
De manera que no se trata de “poner a profesionales del derecho a escribir disparates por el simple hecho de que el banco central quiere esa autonomía a cualquier precio”, como afirma Calvo, sino que el modelo de banca central dependiente de los poderes políticos que él propone no es defendido por ningún economista ni hacedor de políticas públicas que se respete. Y es que, como economista, Calvo se encuentra situado en una época de la historia de las ciencias económicas más que rebasada, cuando no se atribuía ninguna importancia a la independencia del banco central, el concepto de credibilidad de la política monetaria apenas se encontraba en sus primeras etapas de desarrollo, y se creía que la inflación generaba crecimiento económico. Este concepto atrasado del rol del Banco Central ha sido superado incluso en las economías ex socialistas de Europa, como debería saber un economista que estudió en la Alemania comunista.
Hay países, como Estados Unidos, que pueden darse el lujo de no consagrar constitucionalmente la independencia de la banca central porque existe una convención constitucional tácita y no escrita, respetada por los políticos, de no interferir en la regulación monetaria. Los dominicanos, sin embargo, debemos aprovechar la reforma constitucional para consolidar lo logrado en 1947, cuando se consagró constitucionalmente la autonomía del Banco Central, y en 2002 cuando se sentaron las bases de la nueva regulación financiera. Hay que inmunizar constitucionalmente al Banco Central de cualquier intento de los poderes políticos de interferir en éste porque, solo evitando la supremacía monetaria del gobierno central por la que aboga Calvo, se evita el abuso de la emisión monetaria y el impuesto inflacionario que perjudica a los pobres.
¿Dónde radica la independencia un Banco Central?
Periódico Digital 7 DIAS, 15 de Agosto del 2009
¿Dónde radica la independencia un Banco Central?
Ejecutar la meta de inflación por la ecuación del cambio de Fisher nada tiene que ver con alguna constitución ni con la de Estados Unidos ni con la dominicana.
Félix Calvo
URL:
http://7dias.com.do/app/article.aspx?id=57648
Eduardo Jorge Prats, ex consultor jurídico del Banco Central en los años de la gobernación de Francisco Guerrero Prats, con la facundia que lo caracteriza (y lo ridiculiza a la vez) vuelve sobre el tema de la independencia del Banco Central y “arrasa” contra quienes entendemos un exceso del actual gobernador insistir en una autonomía constitucional de esa institución, cuando en realidad está confundiendo los árboles con el bosque.
Contrario a la tesis de Jorge Prats, no estoy solo, pues el Congreso rechazó la propuesta, sin que mi presencia o influencia, en algunas de las oficinas de esa institución, pudiera probarse. El despliegue de espacios pagados en los medios, por el contrario, indica que el Banco Central se ha gastado un buen dinero promoviendo su locura. Y que me perdone Jorge Prats, ese dinero gastado expande el déficit del Banco Central, no importa su volumen.
Aunque se autoconsidera un “faculto” en la materia Banco Central, su pobre respuesta se desarma examinando tres largas citas de un artículo con apenas 5 párrafos, y no le cuento la cita de la cita que hay dentro de uno de los párrafos que cita. Es un perfecto ensamblador de citas.
Tampoco cuento las citas que toma de mi artículo publicado en el diario Hoy, el 14 de agosto. Sus citas, de verdad, reflejan su enjundia profesional. Para citar es necesario entender al citado.
La ignorancia de Jorge Prats ya es proverbial y la reitera en el único párrafo de su artículo donde hay una reflexión suya. Se trata del cuarto párrafo. En la primera parte del mismo, como abogado “picapleitos”, trata de descalificarme (¿tiene autoridad?) atribuyéndome ser partidario de un modelo de banca central en desuso. Su ignorancia, aparte de la anterior, radica en vincular los objetivos de políticas de un banco central, por ejemplo, el objetivo inflación a aspectos legales o constitucionales.
¡Muchacho, deja eso, dedícate a otra cosa en la que pueda aportar algo sustancial!
Eduardo, dile a quienes te metieron en ese barullo de ideas que debieron explicarte la ecuación del cambio de Irving Fisher( padre del monetarismo teórico de Estados Unidos) a partir de la cual quedó definido, hace casi un siglo, la noción de que el Estado o el organismo que reciba su delegación, en este caso el Banco Central, tiene el deber de asumir la gestión total, de forma consciente y directa, de la oferta monetaria, con lo cual se posibilita regular el nivel de precios o inflación. Si un banco central no hace eso debe ser clausurado y ha sido su función básica hasta cuando la política monetaria estaba sujeta a los acuerdos de Bretton Woods.
Aplicar la meta de inflación por la ecuación del cambio de Fisher nada tiene que ver con alguna constitución, sea la de Estados Unidos o la dominicana. Tampoco tiene alguna relación con la constitución el que un Banco Central siga la Regla de Taylor, otra ecuación de alerta frente a los excesos de dinero que pudieran disparar la inflación.
Dos instrumentos de política monetaria para dos momentos distintos en el desarrollo de los mercados financieros. Mientras el primero va a la oferta de monetaria clásica, la Regla Taylor trata de impactar sobre los objetivos de política monetaria a través de la tasa de interés.
Para ejecutar las políticas monetarias un banco central no requiere una autonomía constitucional. La requerirá para otra cosa de la que Valdez Albizu y Jorge Prats todavía no hablan.
Finalmente, quiero apuntar que cualquiera no tiene calidad para descalificar, amigo Jorge Prats. Mi paso por el Banco Central, junto al equipo que lo gestionó, introdujo instrumentos más modernos de política monetaria que cualquiera de las gobernaciones anteriores.
Y prueba al canto.
Uno de los instrumentos más modernos de la política monetaria es la política de mercado abierto, introducida por primera vez por nosotros en el Banco Central dominicano. Su mejor modelo lo constituyen las subastas competitivas de papeles de dicho banco.
Dos, contrario a todas las anteriores gestiones nosotros no insistimos en el encaje legal como instrumento, creamos y pusimos en práctica las tasas de interés de corto plazo de referencia del Banco Central. Ahora, a pesar del odio de Valdez Albizu contra nosotros, el Banco Central muestra los instrumentos cruciales de gestión de la política monetaria que heredó. A pesar de tener tantos años en dicho Banco, Valdez Albizu nunca se “pechó” con esas nociones.
¿Quieres más?
Tú intento de descalificarme porque me gradué en La Habana y en Berlín me huele a pobreza intelectual, y por qué no, a chantaje intelectual. Mi pasado no me pesa ni estoy arrepentido, todo lo contrario, estoy orgulloso de ese pasado. Ya antes, hay muchas pruebas en escritos públicos, Valdez Albizu intentó lo mismo cuando pagaba a articulistas para que me respondieran, porque ese Valdez Albizu nunca en su vida ha tenido valor para responder con su nombre.
De algo puede estar seguro amigo Jorge Prats. Tu paso por la consultoría jurídica del Banco Central registra una responsabilidad tuya bastante grande.
Me refiero a la Ley Monetaria y Financiera del 2002 que ustedes hicieron aprobar en medio de la peor crisis bancaria de la historia del país, aun cuando desde el gobierno central ustedes fueron advertidos de no hacerlo y para la cual recibieron una matriz de cambio distinta a la de ustedes. Todavía la conservo intacta, como la conservan otros colegas.
Con esa desastrosa Ley, ustedes llevaron al sector monetario y financiero a un limbo jurídico de años, dejando pendiente de aprobación 22 reglamentos, mientras los intermediarios financieros y monetarios quedaban sin estar dentro de la nueva Ley ni en la vieja.
Y lo peor fue que las mismas autoridades monetarias se quedaban desarmadas para regular un sistema con una profunda crisis que, vaya casualidad, ustedes nunca vieron.
No olvide que la Ley de Resoluciones de Crisis Bancarias se aprobó luego de que tú saliera huyendo en medio del lío legal que ayudaste a crear. ¿Es que acaso no recuerda la barbarie de la asistencia de liquidez que te inventaste en esa Ley? Creo que no debo citarte el artículo.
Y más extraño para mí, como para los demás colegas en el Banco, fue que “huyera” de la consultoría jurídica del Banco Central, mientras aseguraba una asesoría externa en el mismo banco. El asombro fue mayor cuando vimos una noticia en la prensa escrita en la que aparecía defendiendo a uno de los banqueros perseguidos por el Banco Central, hoy preso en Najayo, cuando todavía era asesor del mismo Banco Central que te pagaba.
Ahora te llena la boca para vociferar que el “atrasado” es quien esto escribe, ¿no me diga?
Vuelvo y te repito, amigo Jorge Prats, mi pasado no me pesa.
¿Dónde radica la independencia un Banco Central?
Ejecutar la meta de inflación por la ecuación del cambio de Fisher nada tiene que ver con alguna constitución ni con la de Estados Unidos ni con la dominicana.
Félix Calvo
URL:
http://7dias.com.do/app/article.aspx?id=57648
Eduardo Jorge Prats, ex consultor jurídico del Banco Central en los años de la gobernación de Francisco Guerrero Prats, con la facundia que lo caracteriza (y lo ridiculiza a la vez) vuelve sobre el tema de la independencia del Banco Central y “arrasa” contra quienes entendemos un exceso del actual gobernador insistir en una autonomía constitucional de esa institución, cuando en realidad está confundiendo los árboles con el bosque.
Contrario a la tesis de Jorge Prats, no estoy solo, pues el Congreso rechazó la propuesta, sin que mi presencia o influencia, en algunas de las oficinas de esa institución, pudiera probarse. El despliegue de espacios pagados en los medios, por el contrario, indica que el Banco Central se ha gastado un buen dinero promoviendo su locura. Y que me perdone Jorge Prats, ese dinero gastado expande el déficit del Banco Central, no importa su volumen.
Aunque se autoconsidera un “faculto” en la materia Banco Central, su pobre respuesta se desarma examinando tres largas citas de un artículo con apenas 5 párrafos, y no le cuento la cita de la cita que hay dentro de uno de los párrafos que cita. Es un perfecto ensamblador de citas.
Tampoco cuento las citas que toma de mi artículo publicado en el diario Hoy, el 14 de agosto. Sus citas, de verdad, reflejan su enjundia profesional. Para citar es necesario entender al citado.
La ignorancia de Jorge Prats ya es proverbial y la reitera en el único párrafo de su artículo donde hay una reflexión suya. Se trata del cuarto párrafo. En la primera parte del mismo, como abogado “picapleitos”, trata de descalificarme (¿tiene autoridad?) atribuyéndome ser partidario de un modelo de banca central en desuso. Su ignorancia, aparte de la anterior, radica en vincular los objetivos de políticas de un banco central, por ejemplo, el objetivo inflación a aspectos legales o constitucionales.
¡Muchacho, deja eso, dedícate a otra cosa en la que pueda aportar algo sustancial!
Eduardo, dile a quienes te metieron en ese barullo de ideas que debieron explicarte la ecuación del cambio de Irving Fisher( padre del monetarismo teórico de Estados Unidos) a partir de la cual quedó definido, hace casi un siglo, la noción de que el Estado o el organismo que reciba su delegación, en este caso el Banco Central, tiene el deber de asumir la gestión total, de forma consciente y directa, de la oferta monetaria, con lo cual se posibilita regular el nivel de precios o inflación. Si un banco central no hace eso debe ser clausurado y ha sido su función básica hasta cuando la política monetaria estaba sujeta a los acuerdos de Bretton Woods.
Aplicar la meta de inflación por la ecuación del cambio de Fisher nada tiene que ver con alguna constitución, sea la de Estados Unidos o la dominicana. Tampoco tiene alguna relación con la constitución el que un Banco Central siga la Regla de Taylor, otra ecuación de alerta frente a los excesos de dinero que pudieran disparar la inflación.
Dos instrumentos de política monetaria para dos momentos distintos en el desarrollo de los mercados financieros. Mientras el primero va a la oferta de monetaria clásica, la Regla Taylor trata de impactar sobre los objetivos de política monetaria a través de la tasa de interés.
Para ejecutar las políticas monetarias un banco central no requiere una autonomía constitucional. La requerirá para otra cosa de la que Valdez Albizu y Jorge Prats todavía no hablan.
Finalmente, quiero apuntar que cualquiera no tiene calidad para descalificar, amigo Jorge Prats. Mi paso por el Banco Central, junto al equipo que lo gestionó, introdujo instrumentos más modernos de política monetaria que cualquiera de las gobernaciones anteriores.
Y prueba al canto.
Uno de los instrumentos más modernos de la política monetaria es la política de mercado abierto, introducida por primera vez por nosotros en el Banco Central dominicano. Su mejor modelo lo constituyen las subastas competitivas de papeles de dicho banco.
Dos, contrario a todas las anteriores gestiones nosotros no insistimos en el encaje legal como instrumento, creamos y pusimos en práctica las tasas de interés de corto plazo de referencia del Banco Central. Ahora, a pesar del odio de Valdez Albizu contra nosotros, el Banco Central muestra los instrumentos cruciales de gestión de la política monetaria que heredó. A pesar de tener tantos años en dicho Banco, Valdez Albizu nunca se “pechó” con esas nociones.
¿Quieres más?
Tú intento de descalificarme porque me gradué en La Habana y en Berlín me huele a pobreza intelectual, y por qué no, a chantaje intelectual. Mi pasado no me pesa ni estoy arrepentido, todo lo contrario, estoy orgulloso de ese pasado. Ya antes, hay muchas pruebas en escritos públicos, Valdez Albizu intentó lo mismo cuando pagaba a articulistas para que me respondieran, porque ese Valdez Albizu nunca en su vida ha tenido valor para responder con su nombre.
De algo puede estar seguro amigo Jorge Prats. Tu paso por la consultoría jurídica del Banco Central registra una responsabilidad tuya bastante grande.
Me refiero a la Ley Monetaria y Financiera del 2002 que ustedes hicieron aprobar en medio de la peor crisis bancaria de la historia del país, aun cuando desde el gobierno central ustedes fueron advertidos de no hacerlo y para la cual recibieron una matriz de cambio distinta a la de ustedes. Todavía la conservo intacta, como la conservan otros colegas.
Con esa desastrosa Ley, ustedes llevaron al sector monetario y financiero a un limbo jurídico de años, dejando pendiente de aprobación 22 reglamentos, mientras los intermediarios financieros y monetarios quedaban sin estar dentro de la nueva Ley ni en la vieja.
Y lo peor fue que las mismas autoridades monetarias se quedaban desarmadas para regular un sistema con una profunda crisis que, vaya casualidad, ustedes nunca vieron.
No olvide que la Ley de Resoluciones de Crisis Bancarias se aprobó luego de que tú saliera huyendo en medio del lío legal que ayudaste a crear. ¿Es que acaso no recuerda la barbarie de la asistencia de liquidez que te inventaste en esa Ley? Creo que no debo citarte el artículo.
Y más extraño para mí, como para los demás colegas en el Banco, fue que “huyera” de la consultoría jurídica del Banco Central, mientras aseguraba una asesoría externa en el mismo banco. El asombro fue mayor cuando vimos una noticia en la prensa escrita en la que aparecía defendiendo a uno de los banqueros perseguidos por el Banco Central, hoy preso en Najayo, cuando todavía era asesor del mismo Banco Central que te pagaba.
Ahora te llena la boca para vociferar que el “atrasado” es quien esto escribe, ¿no me diga?
Vuelvo y te repito, amigo Jorge Prats, mi pasado no me pesa.
Nuestro mercado natural
Nuestro mercado natural
ROBERTO DESPRADEL
Periódico El Caribe, Lunes 17 DE AGO 2009
URL:
http://elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=218283:nuestro-mercado-natural&catid=300:roberto-despradel&Itemid=361
El área del gran Caribe, abarcando las islas del Caribe, nuestro vecino Haití, y el istmo centroamericano, es nuestro mercado natural.
De ahí que fueron estos mercados donde nos iniciamos con acuerdos de libre comercio hace más de una década.
Al analizar nuestras cifras de comercio, al excluir las exportaciones de zonas francas y las mineras, 50% de lo que exportamos se encuentra concentrado en el gran Caribe. Once de los 25 principales mercados de exportación están en esta región.
Haití es el principal de todo. Nuestra cercanía geográfica representa una importante ventaja comparativa.
Aunque no contamos con un tratado comercial, estamos profundizado un acercamiento vía el Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea.
Puerto Rico es nuestro segundo mercado de importancia en la región, con el cual al formar parte de los Estados Unidos, tenemos un tratado comercial vía el DR-CAFTA. Jamaica es nuestro tercer mercado regional, contando con un tratado comercial vía el CARICOM. Le sigue Cuba, cuyo comercio aunque importante, es poco conocido.
Como se aprecia, los cuatro principales mercados de exportación en la región, cuyos montos de exportación superan los US$250 millones anuales, representan a las Antillas Mayores.
En estas se habla francés, inglés, y español, legado del pasado colonialista. A pesar de su cercanía geográfica, cuentan con características muy diferentes, desde el idioma, a los gustos de los consumidores, desde los canales de distribución y comercialización a las regulaciones estatales. Estas diferencias son una barrera natural, pero a su vez una potencial ventaja para nuestros exportadores.
Con Centroamérica en los últimos años también hemos incrementado nuestras exportaciones, pero hemos venido acentuando nuestro déficit comercial.
En años recientes, muchos de nuestros exportadores han madurando sus relaciones con el gran Caribe, exportando a varios mercados de manera simultánea.
Otros han desarrollado centros de distribución, y más recientemente han realizado inversiones directas en dichos mercados, tales son los casos de empresas productoras de agroquímicos en Jamaica, de plásticos en Guatemala, y más recientemente de cerveza, en St.Vincent, Antigua y Dominica. El gran Caribe es nuestro mercado natural. Si no podemos competir en éste no competimos en ninguno.
Este es el mercado que debemos conocer y concentrarnos. Es aquí donde debemos profundizar los acercamientos comerciales, contar con inteligencia de mercado, y seguir una agenda ofensiva de colocación de nuestros productos y servicios.
Roberto Despradel es economista
ROBERTO DESPRADEL
Periódico El Caribe, Lunes 17 DE AGO 2009
URL:
http://elcaribe.com.do/site/index.php?option=com_content&view=article&id=218283:nuestro-mercado-natural&catid=300:roberto-despradel&Itemid=361
El área del gran Caribe, abarcando las islas del Caribe, nuestro vecino Haití, y el istmo centroamericano, es nuestro mercado natural.
De ahí que fueron estos mercados donde nos iniciamos con acuerdos de libre comercio hace más de una década.
Al analizar nuestras cifras de comercio, al excluir las exportaciones de zonas francas y las mineras, 50% de lo que exportamos se encuentra concentrado en el gran Caribe. Once de los 25 principales mercados de exportación están en esta región.
Haití es el principal de todo. Nuestra cercanía geográfica representa una importante ventaja comparativa.
Aunque no contamos con un tratado comercial, estamos profundizado un acercamiento vía el Acuerdo de Asociación Económica con la Unión Europea.
Puerto Rico es nuestro segundo mercado de importancia en la región, con el cual al formar parte de los Estados Unidos, tenemos un tratado comercial vía el DR-CAFTA. Jamaica es nuestro tercer mercado regional, contando con un tratado comercial vía el CARICOM. Le sigue Cuba, cuyo comercio aunque importante, es poco conocido.
Como se aprecia, los cuatro principales mercados de exportación en la región, cuyos montos de exportación superan los US$250 millones anuales, representan a las Antillas Mayores.
En estas se habla francés, inglés, y español, legado del pasado colonialista. A pesar de su cercanía geográfica, cuentan con características muy diferentes, desde el idioma, a los gustos de los consumidores, desde los canales de distribución y comercialización a las regulaciones estatales. Estas diferencias son una barrera natural, pero a su vez una potencial ventaja para nuestros exportadores.
Con Centroamérica en los últimos años también hemos incrementado nuestras exportaciones, pero hemos venido acentuando nuestro déficit comercial.
En años recientes, muchos de nuestros exportadores han madurando sus relaciones con el gran Caribe, exportando a varios mercados de manera simultánea.
Otros han desarrollado centros de distribución, y más recientemente han realizado inversiones directas en dichos mercados, tales son los casos de empresas productoras de agroquímicos en Jamaica, de plásticos en Guatemala, y más recientemente de cerveza, en St.Vincent, Antigua y Dominica. El gran Caribe es nuestro mercado natural. Si no podemos competir en éste no competimos en ninguno.
Este es el mercado que debemos conocer y concentrarnos. Es aquí donde debemos profundizar los acercamientos comerciales, contar con inteligencia de mercado, y seguir una agenda ofensiva de colocación de nuestros productos y servicios.
Roberto Despradel es economista
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